La obra de Alexis Minkiewicz (Villa Cañás, 1988) se despliega como una investigación poética y política sobre los signos que configuran el espacio público, la memoria urbana y la reconfiguración de las identidades. Su práctica —que abarca escultura, dibujo e instalación— se aleja de las narrativas lineales para construir un archivo sensible donde conviven monumentos decimonónicos, árboles centenarios, instituciones públicas y privadas, y presencias cotidianas que forman parte de su universo afectivo.
En el corazón de su trabajo hay una revisión crítica del espacio urbano y sus símbolos: desde dibujos de gomeros monumentales que forman parte de la construcción del paisaje nacional hasta piezas que operan sobre íconos instalados del poder, revelando sus capas ideológicas, sus fisuras y silencios. Estas derivas materiales y simbólicas confrontan las nociones establecidas sobre los cuerpos y su inscripción en la ciudad. Minkiewicz subvierte el canon académico con cuerpos amorfos, gestos efímeros, recorridos anónimos.
Su mirada marica no ilustra una identidad, sino que tensiona el régimen visual que determina quién puede ser visto y cómo. Le interesa el margen, el pliegue, el encuentro furtivo; aquello que escapa a la vigilancia y abre la posibilidad de imaginar otras formas de habitar. Más que una obra unitaria, su práctica es un cuerpo vivo en constante transformación.
Alexis Minkiewicz nació el 11 de marzo de 1988 en Villa Cañás, provincia de Santa Fe, Argentina. Creció entre Avellaneda y Lanús, en el conurbano bonaerense. Estudió en la Universidad Nacional de Artes (UNA) y en el taller de Dolores Casares. Realizó clínica con Ernesto Ballesteros.
En 2013 presentó su primera exposición individual, El Doble es Uno, en la galería Aldo de Sousa. Dos años después, en 2015, fue seleccionado para participar de la residencia del Centro de Arte Port Tonic en Les Issambres, Francia, y de la Beca Haroldo Conti, en Buenos Aires, donde realizó clínica de obra con Silvia Gurfein, Eduardo Basualdo y Tulio de Sagastizábal. En 2016 sus trabajos se exhibieron en la Universidad Torcuato Di Tella y el Centro Cultural Recoleta. En 2017 fue invitado por la Universidad de Lodz, Polonia, para exhibir su trabajo sobre los bosques de Bialowieza; y en 2019 fue convocado para realizar la exposición inaugural del Museo de Arte Contemporáneo de La Boca (MARCO), donde presentó la exposición Rep(úb)lica, con curaduría de Leandro Martínez Depietri. En 2021 resultó ganador del concurso de escultura pública lanzado por el Ministerio de Cultura de la Nación para homenajear a la heroína de la independencia, María Remedios del Valle, con la obra Posible retrato de María Remedios del Valle por Louis Yupanqui. En 2022 presentó Erótica Laboral en la muestra inaugural del espacio de arte Enlace AP en Serra de Daró, Baix Empordá, Comunidad Autónoma de Cataluña, España, con curaduría de Martínez Depietri. En 2024, en colaboración con la curadora Marina Aguerre, inauguró Salto al Potro en Galería de Sousa. En 2026, nuevamente en de Sousa, presentó Darse, su más reciente exposición individual.
Durante el bienio 2024-2025 profundizó su trabajo con mármol en la residencia Mantica, en Carrara, Italia. En 2025, en el stand de Galería de Sousa en ArteBA expuso, junto a otros trabajos, Michelle, una escultura de dos metros veinte de alto y una tonelada de peso, tallada en mármol blanco de Carrara, dedicada a su amiga Michelle Lacroix, travesti poeta, cantante y performer chaqueña.
Participó en la Bienal de Bahía Blanca, Argentina (2014); la Bienal de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia (2016); la Bienal de Curitiba, Brasil (2019) y en BIENALSUR (2021), la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo organizada por la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF).
Vive y trabaja en el barrio de Barracas.